domingo, 19 de junio de 2016

Joseph Curwen, "El Homosexual que no lo era…"



El Homosexual que no lo era…

Joseph Curwen

Entre la noche del sábado 11 de Junio y la mañana del domingo 12 de Junio del presente año Omar Mateen, con ciudadanía estadounidense pero hijo de inmigrantes afganos, llevo a cabo en Orlando (Fl.) el mayor ataque terrorista en suelo norteamericano desde el 11 de Septiembre de 2001, cuyo  resultado fueron 49 muertos y más de 50 heridos. El sitio del ataque fue Pulse, un conocido bar de homosexuales, donde Mateen (armado con un rifle Sig Sauer MCX, una pistola Glock 17 y una considerable cantidad de munición) disparó sistemáticamente contra la multitud de asistentes. Antes de iniciar su acción, Mateen llamo a la línea 911 afirmando su vinculación al grupo Estado Islámico.

Un no blanco asesinando enfermos mentales –en su mayoría no blancos- en un bar para pervertidos no puede importarnos menos. De hecho el mundo es un lugar mejor sin ellos, y nuestro mejor deseo es que la cifra de heridos disminuya mientras que la de muertos aumenta. Sin embargo, lo interesante de este caso son las reacciones al atentado y las motivaciones detrás de ellas.

El Head Nigger in Charge™ Obama, hacienda gala de que aun sabe leer un teleprompter, condenó el acto sin mencionar siquiera el origen islámico del mismo. Todos los medios de comunicación, desde la ultra políticamente correcta BBC hasta el vocero del Kremlin RT están regando ríos de tinta (y de bytes) culpando a la homofobia, a los ‘rifles de asalto’(sic), al patriarcado blanco, e inclusive al capitalismo-fascismo (¿?) al mismo tiempo que niegan explícitamente que el atacante tuviera vínculos con el Estado Islámico.

Es difícil probar que Mateen tuviera vínculos directos con ISIS, pero aun cuando Mateen no haya estado en Siria haciendo sesiones de tiro, quemando niñas y decapitando ciudadanos británicos junto a ISIS, la motivación detrás de sus acciones es el Islam y específicamente las acciones del grupo Estado Islámico. Tanto el gobierno de los USA como los medios de comunicación a nivel mundial niegan explícitamente que el Islam sea la causa que ocasiono el efecto del atentado. La pregunta que surge es ¿por qué negarlo?

A primera vista pareciera contradictorio que el judaísmo organizado (a través del gobierno de los USA y de los medios de comunicación) defienda al Islam, el cual se supone que lleva implícita hostilidad hacia el primero; pero en realidad el Islam está siendo usado eficientemente como arma en manos de la Tribu. Esta arma opera en tres diferentes niveles:

  • ·         Demográficamente.
  • ·         Culturalmente.
  • ·         Políticamente. 

Por razones de tiempo y espacio describiremos muy sucintamente estos diferentes niveles. Todos los datos específicos mencionados pueden ser encontrados después de una búsqueda rápida en internet.

En primer lugar, el Islam es un arma demográfica en la medida que más del 90% de sus integrantes son no blancos, los cuales se reproducen prolíficamente por factores ya conocidos: lujuria insaciable, poligamia, matrimonio joven, etc. El mundo occidental está recibiendo sistemática y deliberadamente millones de estos no blancos, lo cual sumado a la baja tasa de natalidad de la raza blanca traerá como resulta que, en dos o tres generaciones la raza blanca será una minoría en sus propias tierras.

Ahora, podemos definir cultura como un grupo conformado por las costumbres, leyes, moral, arte, creencias y conocimientos de una población especifica. Así las cosas, el Islam es una cultural en la medida que una vez ha llegado a un sitio nuevo, su primera acción es empezar a implementar sus costumbres, leyes, moral, creencias y conocimientos. La cultura islámica completamente incompatible con la cultura de la raza blanca, y para ello vamos a citar un solo ejemplo: el arte. Dentro de la cultura islámica es considerado sacrilegio representar plásticamente la figura humana, lo cual ha llevado a casos como la destrucción de antiquísimas estatuas por parte de los Talibanes. ¿Qué pasara con el inmenso patrimonio artístico de Europa una vez estos invasores se apoderen de ella?

Lo cual nos lleva al último aspecto, y es el Islam como arma política. Por un lado, la urgencia de tratar con el problema islámico hace que los grupos nacionalistas/racialistas enfoquen sus esfuerzos en él y dejen de lado la lucha contra el verdadero enemigo detrás del islamismo, que es el judaísmo organizado. Por otro lado, es solo cuestión de tiempo antes que la población no blanca islámica empiece a organizarse políticamente para obtener el poder y así garantizar su continuidad demográfica y cultural; el ejemplo perfecto es Londres, donde el recientemente elegido alcalde musulmán ha prohibido fotos publicitarias de mujeres ‘sensuales

jueves, 3 de marzo de 2016

Joseph Curwen, "Nicolás Gómez Dávila, Reaccionario Desconocido"





Nicolás Gómez Dávila, Reaccionario Desconocido
Joseph Curwen


Nota: Este texto fue escrito originalmente en ingles y publicado en  Counter Currents. La traducción fue efectuada por el autor, y los cambios con respecto al original se deben a esta.

1.963 palabras



Existen dos propósitos para este artículo. El primero es la introducción de las ideas de Nicolás Gómez Dávila a la derecha de habla inglesa americana y europea. El segundo es motivar a un estudio más profundo de sus obras, en sus ediciones originales en español y en las traducciones italianas y alemanas. (Por desgracia, la traducción en inglés es deficiente.) 

Su vida

Colombia, al igual que la mayoría de los países de América del Sur, es un estado con un alto grado de mestizaje; podemos decir con seguridad que menos del 15% de la población total podría ser considerado blanco. A este grupo pertenecen en su mayoría los descendientes de españoles blancos y los descendientes de europeos, como italianos y  alemanes, que decidieron instalarse en Colombia en lugar de migrar a países con más población europea como Argentina o Chile.

Esta pequeña población blanca por lo general - pero no siempre - ocupa los niveles económicos y sociales superiores de la sociedad colombiana. Los que no pertenecen a estos niveles se pueden encontrar en el suroeste de Colombia y en pequeñas ciudades centrales. No hace falta decir que esta población blanca no es racialmente consciente, y se casan y procrean prolíficamente con los no blancos.

Nicolás Gómez Dávila nació el 18 de mayo de 1913, en la ciudad de Bogotá, en una familia blanca que pertenecía a los estratos socioeconómicos superiores de la ciudad. Era descendiente de Antonio Nariño, uno de los líderes blancos del movimiento de independencia en Colombia (entonces conocida como Nueva Granada). Cuando tenía seis años de edad su familia se trasladó a París, donde estudió en una escuela benedictina hasta que un caso grave de neumonía lo obligó a ser educado en casa con profesores particulares. Obtuvo una educación sólida mediante el aprendizaje de lenguas clásicas (latín y griego) y lenguas modernas (Inglés, francés y alemán). Cuando tenía 23 años regresó a Bogotá, casado, y nunca dejó de nuevo el país (con la excepción de unos seis meses de estancia en Europa) hasta su muerte el 17 de mayo de 1994.

Pasó toda su vida en una reclusión voluntaria dentro de su biblioteca en casa, rodeado de una colección de más de 30.000 volúmenes, donde empleó su tiempo a la lectura y la escritura. El italiano Franco Volpi, uno de los promotores más devotos del pensamiento de Gómez Dávila en Europa, condensa su vida en esta frase: "Nació, escribió, murió" [1].

Sus trabajos

Casi todos los escritos de Gómez Dávila son colecciones de aforismos llamados Escolios. Escolio proviene del griego scholion, que significa literalmente comentario. Este término fue utilizado en los antiguos manuscritos para los comentarios hechos entre líneas por alguien que no era el autor original del texto. Estos escolios se han recopilado en sus principales obras: Escolios una un Texto implícito I, Escolios una un Texto implícito II, Nuevos Escolios a un Texto implícito I, Nuevos Escolios una Texto implícito II y Sucesivos Escolios a un Texto implícito.

El propio Gómez Dávila nos da dos razones para este tipo de escritura. La primera es una cita utilizado como una especie de advertencia en la primera página de su obra completa:

A hand, a foot, a leg, a head,
Stood for the whole to be imagined

- William Shakespeare, The Rape of Lucrece

La intención de esta cita es clara. Gómez Dávila da los fragmentos y piezas a los lectores, y es el trabajo de este unirlas y formar un cuerpo coherente de pensamiento.

Podemos encontrar la segunda razón en Escolios I, en la que afirma "Escribir corto para concluir antes de hastiar" [2]. Este tipo de escritura podrá ser corta, pero es profunda en su contenido. Un lector culto recordará inevitablemente los aforismos de Nietzsche al leer los escolios de Dávila.

Su pensamiento

Los factores que influyen en el pensamiento de Gómez Dávila son fáciles de rastrear a partir de los libros de su biblioteca, siendo los más notorios Niccolò Machiavelli, Friedrich Nietzsche, Justus Moser, Konstantin Leontiev, Joseph de Maistre, Donoso Cortés, Maurice Barrès y Charles Maurras.

Nicolás Gómez Dávila describe su propia posición como Reaccionaria. La Reacción podría ser descrita como un Weltanschaaung porque abarca actitudes acerca de todos los aspectos del mundo y la vida humana. Gómez Dávila lo describe en un cierto número de escolios, pero la definición más bella se da con un toque altamente poético: "El reaccionario neto no es soñador de pasados ​​abolidos, sino cazador de sombras sagradas sobre colinas eternas" [3].

¿Es el reaccionario un hombre de la derecha? Gómez Dávila nos da la respuesta: "Aun la derecha de cualquier derecha me parece siempre demasiado a la izquierda" [4]. A partir de este escolio podemos ver que él creía en la tradicional dicotomía política derecha / izquierda, en la que la derecha representa el orden, la jerarquía y la aristocracia; y la izquierda caos, la igualdad y la democracia.

Franco Volpi describe el reaccionario como ". . . aquel que está en contra de todo porque no existe nada que merezca ser conservado"[5]. Estamos parcialmente de acuerdo con esta definición, ya que, mientras que el reaccionario está en contra de todo, él no es un nihilista porque todo lo que está en contra viene del mundo moderno. El mundo moderno, en todas sus formas, es el enemigo número 1 del reaccionario. La democracia, el humanismo, la igualdad, el ateísmo, el socialismo, el marxismo, el capitalismo, la vulgaridad, y la decadencia son las manifestaciones tangibles de este mundo.

El mundo moderno es un pozo negro de vicios y decadencia, que quiere establecerlos como la norma: ". . . el mundo moderno nos exige que aprobemos lo que ni siquiera debería atreverse a pedir que toleráramos"[6]. Este escolio, escrito en algún momento antes de 1977, se ha convertido en más cierto con cada día que pasa, ya que todas las formas de depravación y corrupción son promovidas por el mundo moderno y los que están detrás de él. . . y el objetivo final de este programa es muy claro.

El hombre moderno es un ser vulgar, que carece de toda virtud y heroísmo. Él es el hombre-masa, utilizando el término de José Ortega y Gasset. Él es el Untermensch: "Los Antiguos veían en el héroe histórico o mítico, en Alejandro o en Aquiles, el módulo de la vida humana. El gran hombre era un paradigma de la época, su existencia era ejemplar. El patrón del demócrata, al contrario, es el hombre vulgar. El modelo democrático debe rigurosamente carecer de todo un atributo admirable "[7].

La modernidad y su golem, el hombre moderno, son, literalmente, los destructores de mundos: "El moderno destruye más cuando construye que cuando destruye" [8]. Podemos ver en este escolio que la agenda y el objetivo final del mundo moderno estaban claros en la mente de Nicolás Gómez Dávila.

Por supuesto, la forma preferida de gobierno de la modernidad es la democracia, que es ". . . el régimen político de donde el ciudadano confía los intereses públicos a quienes no confiaría jamás sus intereses privados"[9]; y en los ojos de Gómez Dávila, la democracia es "una perversión metafísica." [10]

Pero, ¿cuál es el objetivo final del reaccionario en este mundo que desprecia? Gómez Dávila no pudo ser más claro al respecto: ". . . izquierdistas y derechistas meramente se disputan la posesión de la sociedad industrial. El reaccionario anhela su muerte"[11]. El reaccionario quiere nada menos que la destrucción del mundo moderno.

Nicolás Gómez Dávila, al ser un católico devoto, fue también muy crítico del ateísmo moderno afirmando que "todo fin diferente de Dios nos deshonra" [12] y que hay que "Creer en Dios, confiar en Cristo "[13]. Este aspecto espiritual de la vida es lo que proporciona una interpretación adecuada de la misma: "Si no heredamos una tradición espiritual que la interprete, la experiencia de la vida enseña nada"[14].

También sobre el tema de la religión, hay un escolio muy sugerente que dice "Más que Cristiano, soy un Pagano que cree en Cristo" [15]. Esto inmediatamente nos trae a la mente el ‘paganismo católico’ de Julius Evola y los escritos de James C. Russell sobre el cristianismo germanizado, algo muy diferente del credo de la universalidad, la igualdad, la tolerancia y el amor.

¿Fue Nicolás Gómez Dávila racialmente consciente o estaba al tanto del problema judío? el única escolio que podría hacer alusión a una respuesta es: "El antropólogo moderno, bajo la mirada severa de los Demócratas, trota rápidamente sobre las diferencias étnicas como sobre ascuas" [16]. El primer aspecto de este escolio a tener en cuenta es que él usa el término etnia en lugar del término real, raza. Étnico es el eufemismo habitual utilizado por la gente cuando no quieren molestar a los que no son de nuestra raza. Sólo podemos especular que Gómez Dávila no quería herir los sentimientos de algún conocido café au lait,  porque vivía en un país altamente mestizo, y es posible que incluso hubiera alguna mezcla de razas en su propia familia.

Conclusiones

El reaccionario es diferente de la humanidad moderna; él es fuerte, espiritual, religioso y aristocrático. El se encuentra arriba de las creencias comunes, pensamientos y deseos del hombre moderno. Odia el mundo moderno y quiere su destrucción. A pesar de no ser explícitamente consciente de la raza o el problema judío, los escritos de Gómez Dávila son valiosos y profundos. Él es lectura obligatoria para todos los hombres de la derecha.  

Bibliografía

En español:

Nicolás Gómez Dávila, Escolios a un Texto Implícito, Selección (Bogotá, Colombia: Villegas Editores, 2002).
___________, Escolios a un Texto Implícito, Obra Completa, 4 vols. (Bogotá, Colombia: Villegas Editores, 2005). Esto incluye las siguientes obras: Escolios a un Texto Implícito I, Escolios a un Texto Implícito II, Nuevos Escolios a un Texto Implícito I, Nuevos Escolios a un Texto Implícito II y Sucesivos Escolios a un Texto Implícito.

___________, Textos 1 (Bogotá, Colombia: Villegas Editores, 2002).

En alemán:

___________, Einsamkeiten. GLOSEN und texto in einem (Viena: Karolinger Verlag, 1987).

___________, Auf verlorenen Posten Neue Scholioen zu einem inbegriffenen texto. (Viena: Karolinger Verlag, 1992).

___________, Aufzeichnungen des Besiegten. Fortgesetzte Scholien texto zu einem inbegriffenen (Viena-Leipzig: Karolinger Verlag, 1994).

En italiano:

___________, Margine En un Testo Implicito (Milan: Adelphi Edizioni SPA, 2001).


Notas

1. Franco Volpi, El Solitario de Dios (Bogotá, Colombia, Villegas Editores, 2005), 19. Se trata de un pequeño libro en el que el autor escribir una breve biografía y una breve introducción a las ideas de Gómez Dávila; y fue publicado junto con las obras completas de Dávila.

2. Nicolás Gómez Dávila, Escolios a un Texto Implícito I (Bogotá, Colombia, Villegas Editores, 2005), p. 42.

3. Escolios a un Texto Implícito I, 73.

4. Nicolás Gómez Dávila, Escolios a un Texto Implícito II (Bogotá, Colombia, Villegas Editores, 2005), 221.

5. Franco Volpi, Un Ángel Cautivo en el Tiempo (Bogotá, Colombia, Villegas Editores, 2002), 489.
Este texto corto es el epílogo de Escolios a un Texto Implícito Selección, una breve selección (400 páginas) de algunos escolios.

6. Escolios a un Texto Implícito II, 102.

7. Escolios a un Texto Implícito I, 237.

8. Escolios a un Texto Implícito I, 204.

9. Escolios a un Texto Implícito II, 164.

10. Escolios a un Texto Implícito II, 336.

11. Nicolás Gómez Dávila, Nuevos Escolios a un Texto Implícito I (Bogotá, Colombia, Villegas Editores, 2005), 189.

12. Escolios a un Texto Implícito I, 82.

13. Escolios a un Texto Implícito I, 25.

14. Escolios a un Texto Implícito II, 333.

15. Escolios a un Texto Implícito I, 201

16. Escolios a un Texto Implícito I, 372.

Gracias a RH por el proofreading.